La Odisea sí que es una odisea en
toda la extensión de la palabra, tan así que me dieron ganas de leer el libro
de Homero y es una lástima que nunca me haya interesado por este y La Ilíada.
Más que entretenimiento, nos encontramos ante una profunda reflexión de las
consecuencias de la guerra en donde se puntualiza el quiebre de la Ley de Zeus al
ser tomada Troya mediante una falsa ofrenda de paz.
Y es que resulta intrigante la
importancia que se hace en cómo la humanidad cruzó una línea que cambió por
completo la forma de llevar a cabo una guerra. Como lo describe Odiseo durante
el tercer acto, fue un absoluto horror presenciar el inicio de la decadencia
humana que hasta uno se conmueve porque todo lo relacionado a Troya deja de ser
emocionante para volverse en algo terrible e inaceptable.
De verdad que es inevitable no
ponerte a pensar con suma seriedad en sus casi tres horas. Si no fuera por el
formato IMAX, Christopher Nolan se hubiese extendido y ante mi sospecha, decidí
por verla en la pantalla estándar encontrándola emocionante. Independientemente
de cómo decidas verla, no te libras de ser golpeado con su tremenda narrativa. Entonces,
ya depende de cada uno, aquí lo importante es hacer el viaje porque hay una
lección por aprender.
Con cuarenta minutos menos
hubiese quedado mejor al considerar la repetitividad en algunos de los
escenarios durante las primeras dos horas. Entiendo la necesidad de Christopher
Nolan por tomarse su tiempo en desenvolver a algunos de sus personajes, aún
así, ciertos sucesos están de más al igual que el exceso de actores
reconocidos. No voy a mentir, si hubo dos ocasiones en que me sentí cansado más
me siento satisfecho de haber hecho el esfuerzo de haberla ido a ver en la gran
pantalla para sentir esta experiencia.
Nolan desmenuza la destrucción de
Troya para Odiseo, le da otro sentido a través de sus ojos y nos presenta su
camino de redención como un claro reflejo de lo que atraviesan estos grandes
líderes en su retorno a casa. Lamentablemente, aquellos que van a la guerra no
regresen del todo y algunos no regresan en lo absoluto. Por tanto, comprendo y
respeto el enfoque por el que Nolan optó que para mi sorpresa se encuentra en
sintonía con Oppenheimer.
No soy fan de que talentos
reconocibles de Hollywood sean usados en papeles breves cuando se les puede dar
la oportunidad a nueva sangre. A parte de ahorrarte presupuesto, el cine de hoy
en día necesita contribuir al futuro por lo que me hubiese conformado con Matt
Damon, Anne Hathaway, Robert Pattinson, John Leguizamo, Mia Goth e Imesh Patel.
Tom Holland, Zendaya, Jon
Bernthal, Charlize Theron y Lupita Nyong’o están de más. Ojo, entregan
actuaciones estables y a su manera como era de esperarse, pero no puedo evitar
sentir que la oportunidad para posicionar o crear futuros talentos se
desperdició por garantizar una taquilla monstruosa cuando el nombre de Nolan
por sí solo es garantía tomando en cuenta su filmografía.
Quienes para mí se roban la
función son Matt Damon, Anne Hathaway y Robert Pattinson, estos tres sí que
saben contagiarnos de infinidad de emociones al entregarnos personalidades complejas
mientras que me dio mucho gusto ver a John Leguizamo en un buen papel y no se
diga de la creciente presencia de Mia Goth e Imesh Patel. Secundarios que a mi
forma de ver, logran posicionarse a la altura de los principales.
Tengo recepción mixta con
respecto a la banda sonora de Ludwig Göransson, demasiada apagada o fuera de
línea tomando en cuenta las asombrosas melodías en Pantera Negra, Openheimer e
incluso The Mandalorian & Grogu. Lo referente a Troya, si dio en el clave,
en cuanto a la travesía de Odiseo, no puedo evitar sentir que Hans Zimmer pudo
haber hecho un mejor trabajo, dicho con respeto.
En cuanto al drama generado por
tener un elenco diverso, cinematografía alejada de la realidad histórica y no
se diga del vestuario moderno. Es raro, siendo honesto, e igual soy consciente
de que se trata de una reinterpretación. Tal como lo dijo Ridley Scott, si
Nolan hubiese querido recrear históricamente La Odisea, hubiese hecho un
documental mas esa nunca fue su intención y se vale.
Como parte del capitalismo, cada
quien tiene el derecho de ir a verla o no, es decisión personal pero no por eso
voy a hacer pedazos una obra sobresaliente, no maestra, sino sobresaliente por
el esfuerzo de todos los presentes. No es perfecta y está lejos de ser mi
favorita de Nolan, incluso se me hace curioso ver su inspiración en Batman
Inicia al recurrir al simbolismo. También es notorio que regrese a una
dirección no lineal, que, a nuestra dicha, uno entiende sin dificultad alguna.
Visualmente cumple con las
expectativas gracias a los efectos especiales, sonido y fotografía. Es de
esperarse futuras nominaciones y posibles triunfos dentro de lo técnico. Yo diría que
hay que verla para que cada quién decida luego qué creer al respecto. Independientemente
de que te gusto o no, no se puede negar lo esencial que termina siendo esquivar el drama a su alrededor para ser atravesado por esta experiencia.
Aún así, no se me hace la mejor de Christopher al seguir considerando a El Caballero de la Noche, El Origen, Dunkirk y por supuesto Interestelar como mis favoritas.