sábado, 27 de julio de 2019
sábado, 6 de julio de 2019
Spider-Man: Lejos de Casa (Far From Home)

Peter Parker debe enfrentarse a la realidad tras la muerte de Iron-Man
y su retorno a la vida tras haberse desvanecido hace 5 años. Desesperado por
conseguir un descanso de la carrera de superhéroes, decide tomarse unas
vacaciones literalmente hablando con sus compañeros de la escuela, sin embargo
se ve secuestrado por Nick Fury ante el origen de los elementales.
Esta secuela a Homecoming que además de cerrar la Fase 3, funciona
como un epílogo a Avenger’s Endgame porque desde el primer minuto se encarga de
explicarnos el retorno de la mitad de la población que fue desvanecida.
Confieso que ha sido una de las introducciones más creativas y de gran
importancia porque el daño es notorio hasta grado de percibirse en la
psicología.
En definitiva tienes que haber visto las anteriores porque el
señalamiento de los caídos es impactante. Los guionistas hicieron un gran
trabajo en mostrarnos la gran pérdida de Tony Stark, siendo una figura paterna
de gran relevancia no sólo para el mundo sino para Peter, que se siente el peso
en este jovencito que sólo quiere disfrutar de su fase escolar y esquivar
responsabilidades.
A estas alturas está claro que Tom Holland es la interpretación
perfecta que ha tenido este superhéroe. Independientemente de la omisión de su
puesto de fotógrafo y que se haya modernizado con la tecnología, Holland
conecta con su sentimentalismo, no sólo nos hace reír sino nos asombra en un
tono físico como sentimental porque cuenta con una escena que te desgarra por
completo y es por su relación interrumpida con Tony.
Todo un caos y de la nada llega Mysterio y los Elementales, por lo que
Jake Gyllenhaal sabe como relacionarse con este joven hasta grado de hacer una
buena mancuerna. Aunque no todo es lo que parece y es una lástima porque
quisiera hablar maravillas de Jake. Al menos puedo decir que es una gran
bienvenida contar con los retornos de Samuel L. Jackson y Cobie Smulders,
aunque de nueva, las cosas no son lo que parecen.
Cuestión de prestar atención a los detalles: diálogos o
comportamientos porque la escena posterior a los créditos le da otro giro
inesperado a esta secuela como la
sensacional primera escena tras los nombres. De todas las producciones de
Marvel, esta merece nuestra espera en la sala por de verdad no puede evitar
maldecir ante los inesperado.
Zendaya, Marisa Tomei, Jon
Favreau y Jacob Batalon como siempre entregan lo mejor aunque debo destacar a Favreau
porque está vez fue una pieza fundamental para esparcir esa necesaria
nostalgia. Que buen puente hicieron, Sony supo aprovecharlo con calidad y en
parte al director Jon Watts que desde un principio supo manejar el tono
familiar como del suspenso.
En conclusión, Lejos de Casa es épica en todos los sentidos, una gran
secuela que además de explorar otras ciudades, lleva la trama a otro nivel gracias a su concepto visual el
cual asombra con sus efectos especiales. Te ríes, conmueves y te sorprendes de
lo bien que está hecha hasta el grado de superar a la propia Endgame.
Calificiación: 4 de 5 estrellas.
sábado, 29 de junio de 2019
Análisis de Toy Story 4

Toy Story 3 se sintió como un fin del que
muchos aceptamos con lágrimas por lo nostálgicamente conmovedora que resultó
presenciarla. Pasan otros nueve años y la cuarta como que se siente como un
epilogo que profundiza en el destino de Woody después de haber cumplido con su
propósito de ser el juguete de Andy.
La introducción no sólo sirvió para
mostrarnos que fue lo que sucedió con uno de los juguetes favoritos sino fijó
el antecedente de lo que trataría esta nueva aventura siendo a su vez ingeniosa para hacernos recordar los
viejos tiempos, cuando Andy era un niño. A pesar de ello el mensaje de aprender
a desprenderte toma otro sentido del cual conecta con la segunda parte.
Comprendo que el resto de los personajes hayan
perdido peso narrativo, inclusive el manejo de Buzz perdió su carisma porque
seamos honestos, como que ya pasó por la trilogía para seguir reciclándose su
inocencia. Y nos hace reír bastante sobre todo cuando están juntos lo cual
sucede en pocas ocasiones porque su relevancia radica en ese anticipado final
sentimental.
En sí no es tanto la historia sino el
mensaje que se promueve. Nada es para siempre y todos merecen pasar la antorcha
para darles la oportunidad a otros como también sacarle el mejor partido a las
cosas. Bastante madurez, aunque no es de extrañarse, es lo que nos ha gustado
mucha de esta serie y con mucha razón volveré a ver las anteriores otra
vez.
En cuanto a llorar no fue el caso ya que
desde el principio el guión estaba diseñado y es fácil percibirlo. En mi
humilde opinión se queda por debajo de las primeras dos porque a excepción de
que el retorno de Bo Peep quien termina robándose la función, los nuevos
integrantes sólo están para reírnos y quizás medio asustarnos. Unos entenderán
a lo que me refiero.
Raro que no haya visto tanta interacción
entre Tim Allen y Tom Hanks, eché bastante de menos esa dinámica pero se
compensa gracias a Annie Potts y ni se diga de Tony Hale quien nos hacer reir
con Forky. Los comediantes Keegan-Michael Key y Jordan Peele son sensacionales
como Ducky y Bunny, puras carcajadas en cada escenas que tienen.
Keanu Reeves es una revelación como Duke
Caboom, su carisma e inocencia lo convierten en un elemento fuerte como el
aspecto psicológico de Christina Hendricks como Gabby Gabby. Ni idea de que Jay
Hernandez hacía la voz del padre de Bonnie y a su vez Madeleine McGraw sigue
conmoviéndonos como Bonnie, aunque su personaje optó por no desenvolverse como
Andy debido a la escasez de tiempo que ha tenido en esta franquicia.
Pese a su humor del cual lo encontré en
un tono inferior pero bienvenido, la atmosfera sigue siendo triste y
esperanzador lo cual es inesperado
porque se siente distinta en las manos de Josh Cooley. No es queja
ninguna, simplemente es una entrega que me gustó en lo que cabe pero que sólo
me recordó que debo de ver la trilogía tras otra década de haberla descuidado
de mi radar.
Las recepciones son mixtas pero eso no le
resta que hubo mucho esfuerzo y creatividad para continuar con este legado. Yo
hubiese optado por llamarla como Lost Toy o Lost Toys en lugar de Toy Story
porque a pesar de continuar en donde se quedó la tercera, la travesía cambia de
enfoque y sigue siendo entretenido aunque no tan grandioso como las anteriores.
Calificación: 3.5 de 5 estrellas
sábado, 8 de junio de 2019
Análisis de Dark Phoenix (X-Men)

No puedo evitar sentir que han sido brutales con esta supuesta última
adaptación del universo de los X-Men. Tanto emotiva como nostálgica ante las
referencias a la Primera Generación; Sí se tratase de la última vez que veremos
a estos actores, me atrevo a decir que fue una grandiosa aventura de la cual
encontré satisfactoria para ser su conclusión.
Como que empiezo a sentir sobrevalorada a Avengers: Endgame ya que la
historia de esta antagonista al lado de la invasión alienígena tuvo sentido.
Una especie de mutuo beneficio que brindó frutos en el tercer acto lo cual es
lo que importa en cuestiones de trama. Ya dependerá de las personas que pensar
al respecto, pero en mi caso la volvería a ver en cuanto llegué a la renta.
Las batallas no son tanto
físicas sino emocionales ya que buena parte del guión se enfoca a esculcar lo
que lleva adentro Jean Grey, su pasado y evolución. Creo que hace lo posible
por acercarse a los comics, pero de una u otra manera, hace lo necesario para
mantener el espíritu de la franquicia conforme comenzaba a explorar lo místico.
La secuencia del espacio es lo que te abre los ojos ante lo que está
por suceder, el conflicto entre Magneto y Charles por detener a Phoenix eleva
el suspenso al siguiente nivel y ni se diga del ataque-defensa del tren. En una
palabra: espectacular. Verlos pelear juntos y en contra es lo que te mantiene
invertido en sus dos horas.
Sé que muchos me van a criticar y sobretodo cuestionar sobre el tipo
de película que vi, desde X-Men: Primera Generación, esta especie de precuelas
me han gustado bastante, ni se diga Días del Futuro Pasado la cual ha sido mi
favorita seguida de Apocalipsis. He sentido que han manejado mejor este
concepto de los mutantes y es lamentable que lleguen a un alto.
De igual manera, Simon Kinberg hizo una tremenda labor como director y
guionista, reparó las inconsistencias de la Saga de Dark Phoenix en X3: La
Última Batalla y le dio más esperanza y humanismo a esta antagonista. Sophie
Turner quien asume el protagonismo con ayuda de Jessica Chastain que se nota la
estuvo asesorando, logra alcanzar el tono necesario para el cierre.
James McVoy como siempre cumple con su parte al lado de Michael
Fassbender, Jennifer Lawrence como Evan Peters aparecen poco para darles
espacio a Nicholas Hoult de destacar su rebeldía, Tye Sheridan de lucir más
como Cyclops, Alexandra Shipp de brillar en los efectos junto a Kodi
Smit-McPhee. Todo sin excepción, se lucen en cada oportunidad.
Quizás los vestuarios estuvieron flojos y la cinematografía limitada,
pero eso es lo que hace que Dark Phoenix sobresalga, que su conflicto siempre
se reduzcan a las personas importantes y con la música de Hans Zimmer para
contagiarnos, no se puede contradecir que todos los involucrados dieron su
máximo esfuerzo porque no había de otra.
Calificación: 4 de 5 estrellas.
domingo, 2 de junio de 2019
Análisis de Rocketman

Una poderosa experiencia musical que te desgarra el corazón por la
esencial actuación de Taron Edgerton que logra replicar el alma conflictiva del
Gran Elton John durante su ascenso a la fama.
Resulta brutalmente conmovedora presenciar la complicada vida de esta
persona cuyo propósito además de hacer música, era la de ser amado por su
familia y correspondido por su pareja.
Habiendo trabajado con Taron en Eddie the Eagle, el director Dexter
Fletcher se hizo cargo de las últimas
dos semanas del rodaje de Bohemian Rhapsody por lo que no era un total extraño
al darle forma al guión de Lee Hall. Con Billy Elliot, Orgullo & Prejuicio
y Caballo de Guerra entre sus obras,
ahora comprendo la asombrosa calidad con la que cuenta esta adaptación
en su narrativa.
Dexter no tuvo miedo en agregar algunas secuencias musicales, ese
granito de fantasía le suma capas a la de por sí personalidad de Elton John la
cual se mantiene fiel a través de la cinematografía, vestuario y fidelidad a
las letras de las canciones. Esa honestidad cuadra a la perfección con las
situaciones montadas, es imposible no despegarte de la función.
Un trabajo profesional en toda
la extensión de la palabra y todo gracias por posicionar en primer plano, el
lado humano de este extrovertido músico. No un papel que cualquiera hubiese
tomado considerando como a Rami Malek batalló para personificar a Freddy
Mercury. No por desacreditarlo pero Taron fue mucho más allá hasta grado de
convertirse en Elton John.
Claro que contar con la asistencia personal del cantante fue lo que lo
impulsó a encontrar no sólo la personificación sino hasta la voz para hacernos
literalmente volar. Había olvidado por completo las melodías y las maravillosas
letras que ahora me temo tendré que actualizar mi playlist. Mis respeto para
este joven talentoso ya que merece un Oscar.
Y no fue una travesía fácil pero con la ayuda de un asombroso elenco,
pues misión cumplida ya que ¿quién diría que Richard Madden (Juego de Tronos,
Guardaespaldas) pudiera tener un antagonismo tan odioso como el de Bryce Dallas
Howard. Hay momentos en que no los soportas. Lo opuesto de Jamie Bell cuya
actitud madura va de la mano con Taron.
En conclusión, no quiero aburrirlos con tantas maravillas, me limito a
decir que estas son el tipo de películas que me gustan ver porque aprendes de
estas personas hasta el grado de conectar y obtener conciencia de lo difíciles
que suelen ser nuestra vida, con o sin fama o dinero. Concuerdo con el sello de
Garantía y no me queda más que recomendarla una y otra vez.
Calificación 4 ½ de 5 estrellas
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