sábado, 22 de septiembre de 2018

Análisis de Locamente Millonarios (Crazy Rich Asians)


Los asiáticos estadounidenses celebran la diversidad en el estreno ...

La Profesora de Economía Rachel Chu es invitada por su novio a la boda de su mejor amigo en Singapore, donde a la vez tendrá que enfrentarse a la Familia al no tener ni la más remota idea de lo locamente millonarios que son. Todo dependerá de la actitud que adopte en orden de no sólo ganarse el respeto sino sobrevivir a este romántico caos.

Ni idea de qué esperar del director Jon M. Chu cuya predominante experiencia en las secuelas de Step Up, G.I. Joe 2 y Los Ilusionistas 2 le brindaron la credibilidad de aventurarse en el género de la comedia romántica culminando con una adaptación exquisita gracias a su contexto social y cultura.

Me gustó bastante la manera en que crítica el esquema de vida americano y lo compara con la crianza educativa de China. Es evidente que el dinero no compra la felicidad y eso parece ser el lema aunque acompañado de una humilde determinación por la protagonista donde su desventaja se convierte en el sólido enganchador para quedarnos fijos todo el recorrido.

Aplaudo bastante la cinematografía y diseño urbano, no tenía la menor idea de la belleza tecnológica de aquellos lugares. Impresionante hasta el grado de agregarlo a mí lista porque hasta la comida se veía fenomenal y ni se diga de los colores. Existe una gran variedad de atuendos y ni se digan las bodas, el director aprovechó al máximo esa creatividad.

Uno creería que la historia sería la típica y en cierto grado lo es aunque con unas variantes maduras en cuestiones de la aceptación, el reconocimiento, los logros y nuestra procedencia. Aquí las relaciones tanto conexiones son importantes; interesante que el asunto del dinero no se viese tan atractivo, considerando que eso pasa realmente a un tercer plano.

Los guionistas Peter Charello y Adele Lim supieron plasmar a los personajes de la novela de Kevin Kwan, que unos cuantos podrán identificarse con los millonarios y muchas sin duda estarán en los pies de Costance Wu ya que en su papel de Rachel nos logra conquistar por su espontanea e inteligente interpretación. Gracias a esto, empezará a recibir más ofertas en Hollywood.

Empezaba a creer que Henry Goulding la haría más del Sr. Grey y por lo visto, la representación del multimillonario y deseado Nick Young sorprende por su sencillez. La comodidad se ve presente en su rostro y el modo de vestir que recurrieron me hace analizar lo bien que tenían identificados a estos personajes, desde su psicología hasta su modo de vestir y comportarse.

Obviamente la trama se intensifica ante la extraordinaria belleza de Michelle Yeoh, una actriz a la talla de grandes como Meryl Streep y Helen Mirren. No sólo se distingue por su belleza sino por su porte al intervenir como la antagonista pero de un modo justificable y no tan caricaturesco. En sí no se trataba de darse golpes o sabotearse, sino de la aceptación y nada más.

Quienes nos hacen reír sin parar son Awkwafina y Ken Jeong, no sólo sus diálogos sino la manera en que se comportan e interactúan con el resto sirven para entretenernos ante uno que otra escena tensa. Un especial reconocimiento a Gemma Chan quien en su rol de Astrid denota una poderosa presencia que es imposible no pase desapercibida gracias a su contagiosa vulnerabilidad.

Honestamente, creo que es indiscutiblemente la mejor comedia romántica de este 2018 y por muchas razones como podrán darse cuenta.

Calificación: 4½ de 5 estrellas 

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