sábado, 17 de agosto de 2013

Crítica de Son Como Niños 2 (Grown Ups 2)

 
Para quienes amaron la primera, encontraran la fórmula de la segunda un poco vulgar pero al menos sigue siendo un producto familiar con una necesitada supervisión. Generalmente el lenguaje es limpio pero hay algunas escenas que por más indirectas que sean, visualmente se comprende el mensaje y por tanto desequilibra los tonos.  
 
Entiendo que las secuelas deben exceder el modelo pasado más hubiera optado por una historia proporcional en lugar de escenarios simplistas. Por contener un reparto grande, el desarrollo de personajes es pobre y vaya que había elementos que pudieron haberse profundizado para crear esa conexión o hacer valer el mensaje que supuestamente se tiene en mente. Por ejemplo: en vez de mudarse a su vieja ciudad, los Feders debieron haber organizado otra reunión.
 
De ese modo, la edición no pareciera mostrarnos un collage en forma de sitcom. Me temo que la dirección de Dennis Dugan se ve improvisadamente tanteada. En cierto modo funciona porque las vulgaridades salen con naturaleza y te ocasionan risas, siempre y cuando uno vaya con esa mentalidad, puesto que si no comprendes este producto irracional, podrías sentirte ofendido o simplemente insípido.
 
Es de esperarse desde chistes homofóbicos, pedos, eructos, vomitadas, peleas, borracheras, desnudez protegida, bromas pesadas y humor negro. Desafortunadamente es difícil encontrarle un sentido porque la estructura aquí es un desorden de eventos donde el guion se formó a partir de anécdotas. No existe ni un granito de madurez en esta versión y por tanto, debe verse y tratarse por lo que es.   
 
Adam Sandler, Kevin James, Chris Rock y David Spade siguen funcionando con química aunque se extrañe a Rob Schneider. De hecho una referencia hubiese sido suficiente. Se espera lo clásico de estos cuatro comediantes aunque empiezo a sentir que Adam Sandler obtuvo más presencia en cuestión de tiempo. Igual se da con las mujeres donde Salma Hayek es la principal mientras Maria Bello y Maya Rudolph son desaprovechadas. Esto es una lástima estas actrices son excelentes al actuar con los niños.
 
Entre los que roban escenas están: Steve Buscemi, Stone Cold Steve Austin, Taylor Lautner, Milo Ventimiglia y Shaquille O’Neal. Creo que una película con estos cinco individuos podría consolidarse en un éxito taquillero a la Qué Pasó Ayer porque cada uno demostró tener ese carisma en sus respectivos e inocentes interpretaciones. Lo digo de esta manera porque ninguno requirió de esfuerzo ni exageración al momento de ejecutar sus diálogos y expresiones físicas.
 
No hay mucho que decir sobre los aspectos técnicos, básicamente todo está dicho. Se rumora de una tercera entrega pero no creo tenga posibilidad de recaudar otros $ 125 millones de dólares, al menos que su esquema vaya acorde a la original porque si continua arriesgándose en este territorio de simples vulgaridades, sufrirá el destino de Qué Pasó Ayer 3.
 
Si desean reírse a cómo den lugar, adelante, esta secuela cumple con un buen humor varonil. Igual pueden llevar a sus hijos pero dependiendo de la edad podrían requerir un poco de orientación o supervisión. Insisto no hay nada fuerte o grotesco, simplemente se siente la sensación. Es agradable ver al elenco reunido pero siento desaprovechada sus participaciones individuales por haberse adoptado este camino.
 
La película cumple con su propósito y nos hace pasar tanto buenos ratos como otros incomodos. Creo que un poco de ambos no hace mal a nadie, así que se los dejo a ustedes si deciden irla a ver en el cine o si prefieren esperar a rentarla.
 

1 comentario:

María José Jiménez Hernández dijo...

La película para mi gusto no es buena. Es vulgar y si algo se podía recatar en la primera parte, en esta no es así. Además, la actuación de Adam Sandler es mala, porque ya está grande para segui haciendo papeles de adolescente inmaduro.