lunes, 23 de junio de 2014

Crítica de Trascender (Transcendence)


Por causa de un acto extremista, el Dr. Will Caster se ve infectado de radiación sin posibilidades de curarse. En orden de salvarlo, su esposa Evelyn se apoya en uno de sus proyectos de investigación tecnológica el cual consiste en transportar su conciencia a un servidor. A partir de ese momento es cuando la inteligencia artificial de Will se ve cuestionada por desconocerse si se trata de la misma persona o sólo es una versión peligrosa de esta.

El director Wally Pfister será nuevo en este oficio más su experiencia en las cinematografías de la trilogía de El Caballero de la Noche y El Origen le ayudó bastante a crear un universo digitalmente fantástico. Son tantas las teorías o hipótesis que abarca el guión de Jack Paglen que debo admitir que su fondo va más allá de la superficialidad emocional en la película Ella. Pese a carecer de acción, la trama se desenvuelve con buen ritmo.

Uno creería perderse dentro de este contexto cibernético, afortunadamente su contenido es fácil de digerir. No se requiere comprender los conceptos o tecnicismos, básicamente es lo que radica en nuestra actualidad. Algunos captaremos las referencias mientras otros apenas las descubriremos, lo que sí es que su ingeniosa narrativa nos mantiene a la vanguardia del futuro. De sólo pensarse da miedo, pero no está lejos de suceder.

Trascender es la clave de la inmortalidad, jugar a ser Dios, reparar lo descompuesto con la ciencia y nanotecnología pero a su vez con dominio y poder. Imaginen las cosas maravillosas que se podrían diseñar…  regenerarse, volver a caminar, recuperar la vista, limitar las emociones y a su vez estar vinculados dentro de una mente colectiva. Como podrán analizar, son temáticas sugestivas de las cuales causaran toda clase de efectos.

Johnny Depp será el protagonista por nombre pero me temo que Rebecca Hall termina siendo la gran atracción. Su genuina desesperación por llenar ese vacío la hace una identidad difícil de congeniar. Obviamente podemos sentir en algún momento simpatía, pero son sus acciones y creencias las que nos hacen cuestionarnos de su humanidad cuando debería ser eso más el caso de Depp en su papel de Will.

Al principio ambos comparten una profunda dinámica, posteriormente del giro de eventos, la tensión va incrementándose con espontaneidad. La belleza de Hall como Evelyn se ve opacada con confusión mientras el supuesto ingenio de Depp se torna misteriosamente amenazante. En otras palabras, ellos dos representan el perfecto balance de este constante suspenso.

Sorpresivamente Kate Mara sobresale entre el elenco secundario con su integridad y rudeza. No puedo evitar sentir que aun así en compañía de Paul Bettany, Cilliam Murphy y Morgan Freeman se sintieron desaprovecharon. Su incrustación en la línea histórica no es tan impactante debido a su única función. No se nos da el tiempo de apelar a su conciencia, sólo se asume que la aceptaremos en un instante. Sin embargo, el desenlace los vuelve a poner en tela de juicio.  

El esquema no difiere de cualquier película de ciencia ficción, ello me sorprende por la involucración de Christopher Nolan ya que suele hacer excepciones. Visualmente es extraordinaria por sus montajes digitales y secuencias explosivas, hubo mucho esfuerzo por los actores por mantener a flote la tensión pero me temo que al final será percibida como otra historia pasajera de su género.

Al menos nos hace cuestionarnos del acelerado desenvolvimiento de la tecnología.  

1 comentario:

Elizabeth Resendiz dijo...

Las series de acción son las más padres.