sábado, 31 de mayo de 2014

Crítica de Maléfica (Maleficent)


Ahora comprendo toda la faramalla en esta readaptación del cuento clásico de La Bella Durmiente. En un inicio se había anunciado que esta historia se enfocaría fuertemente en el punto de vista de la villana, dándose así un inesperado giro en sus acciones en conjunto con un origen de aquella fuente de maldad. Si esto no representa la problemática ¿será la espera de ver a una villana en toda la extensión de la palabra?  

El guión de Linda Woolverton retoma varias escenas claves de la versión animada  pero se distingue por adoptar un estilo emocionalmente real en lugar de un típico cuento de hadas.  La implementación de una ingeniosa introducción hacia un conmovedor clímax va de la mano con el desarrollo del personaje principal dándole esa profundidad de la cual muchas de estas adaptaciones carecen. Resultó suficiente con 98 minutos, no se necesitó redundar en los mismos escenarios ni darse tantas explicaciones.   

Curiosamente no tiene absolutamente nada que ver con Blanca Nieves y El Cazador, tampoco se compara con lo abstracto que fue Alicia en el País de las Maravillas y es mucho más dinámica que Oz: El Poderoso. Como se puede observar, Maléfica se encuentra en su propia liga. Cualquiera puede verla y disfrutar de esta especie de parábola debido a sus temáticas de amor, venganza, confianza, avaricia y madurez. 

El debut de Robert Stromberg se percibe en una dirección veloz, amistosa y conmovedora. Me sorprende tanto ver una ejecución tan clara pese al manejo de tonalidades oscuras. La edición brilla por sus  intrépidas secuencias visuales y los escenarios utilizados son formidables por haberse enfocado en solamente dos mundos, por así decirse. Me sorprende que alguien que haya trabajado en Avatar, Alicia en el País de las Maravillas y Oz: El Poderoso, logré filmar un mundo totalmente distinto a los mencionados.  

Por lo visto Stromberg no se complicó en lo absoluto, simplemente se dejó llevar por la naturaleza emocional de la antagonista sin tratar de manipular sus razones tanto malévolas como bondadosas. En un instante supo de quién se trataba y la dejó ser surgiendo así una película de no sólo entretenimiento sólido sino de auto-aprendizaje y comprensión hacia aquellos oscuros corazones.   

Todo recae en nuestra manera de reaccionar, toda mala obra tiene sus propias consecuencias y debido a ello estamos propensos a convertirnos en buenas o malas personas. Uno no nace siendo malo, uno usualmente decide volverse o se deja contagiar por causa de un terrible evento. La luz y la oscuridad están en uno mismo y asombrosamente se pueden hacer milagros desde cualquiera de ellos, como podemos observarlo en esta exquisita narrativa.

En lo que si concuerdo es que esta producción le pertenece a Angelina Jolie. Pese al maquillaje intenso, vestuario provocativo, cuernos y alas, la actriz cumple no sólo con las cualidades maniáticas de la villana icónica de Walt Disney sino la humaniza a pesar de tratarse de otra clase de especie. Indudablemente es una poderosa actuación que no sólo nos produce simpatía sino conforme la vamos conociendo, nos vamos enamorando de su belleza interna. 

No cualquiera puede transformar el corazón de una villana, pero Jolie nunca tuvo la menor duda y por esa razón se nota su preparación: la voz grave, el tenso movimiento corporal y su expresión frívola. Esta actitud a su vez sirvió de excelente fuente de comedia  con Sam Riley (el cuervo) puesto que su relación es bastante divertida por su constante sarcasmo expresado en sus diálogos.

Creo que la Princesa Aurora se posicionará como la princesa más popular de Disney gracias a la encantadora interpretación de Elle Fanning. No importa que la hayan desplazado a segundo lugar, en mi humilde opinión, se me hizo mucho mejor que los protagonismos de Kristen Stewart y Lily Collins en sus respectivos roles de Blanca Nieves.

Cabe resaltar a Sharlto Copley como el Rey Stefan porque pese a su reducida experiencia en este género, sigue excediendo las expectativas. Ya habíamos tenido una probadita de su antagonismo en Elysium, pero la locura simplemente fue formidable de percibirse en su tono de voz. En cuanto a Imelda Staunton, Juno Temple y Lesley Manville, la comedia fluye con espontaneidad gracias a que Disney se arriesgó a modificarles el estereotipo que solía definir a las hadas madrinas.        

La composición musical de James Newton Howard se adecua a las distintas atmosferas mientras que Lana del Rey sumerge en tenebrosidad la canción clásica de Once Upon a Dream. Dicho esto, no queda más que concluir que en definitiva, Maléfica es una de las obras más oscuras de Disney pero con una luz oculta en su interior que poco a poco nos va enterneciendo nuestra mirada. Es un relato inesperado por sus giros en su clásica narrativa, además de contar con una de las actuaciones más finas del año.  

1 comentario:

Elizabeth Resendiz dijo...

A mi gusto no me desagradó peor siento que le faltó algo. Lo que me fascina es la actuación de Angelina Jolie. No me queda duda que ese papel lo desempeña muy bien.